Lunes 15 de Junio de 2026

Seguro que alguna vez has recibido un mensaje de texto o un correo electrónico que te ha hecho dudar. A veces dicen que has ganado un premio, o te asustan avisando de que tu cuenta bancaria se va a cerrar si no pinchas en un enlace. Esta técnica para engañarnos se llama phishing (que suena como "pescar" en inglés), porque los estafadores echan el anzuelo a ver quién pica.

No hace falta ser un experto en informática para protegerse, necesitaremos recordar estas tres reglas básicas:

  • Mira bien quién te escribe: Los estafadores suelen imitar a empresas conocidas (como Correos, tu banco o Netflix), pero si te fijas en su dirección de correo o número de teléfono, verás que es extraña, larga o tiene letras raras. Además, no coincide con el dominio real de la empresa suplantada.
  • Sospecha si te meten prisa: Si el mensaje dice "¡Urgente!", "Solo tienes 2 horas" o "Tu cuenta se bloqueará ya". Las empresas serias nunca te obligarán a actuar corriendo y sin pensar.
  • Nunca pinches en el enlace: Esta es la regla más importante. Si tienes dudas de si el aviso es real, cierra el mensaje. Abre tú mismo la aplicación de tu banco o de la tienda en cuestión, o llama por teléfono para preguntar directamente.


En resumen: En internet, la prisa y la curiosidad son las mejores aliadas de los tramposos. Si un mensaje te asusta o te promete algo demasiado bonito para ser verdad, desconfía. ¡Tu intuición es tu mejor escudo digital!